Síndrome de fragilidad: qué es, cómo prevenirlo y qué dice la evidencia sobre las MSC

Revisión: Dr. Alejandro Ramírez Restrepo, Director Médico de Lumm
Última revisión de evidencia: agosto de 2026

En pocas palabras

La fragilidad es un síndrome asociado con una menor capacidad del organismo para responder y recuperarse frente a situaciones como una infección, una cirugía, una caída o un periodo de inactividad.

No es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

El ejercicio, especialmente cuando combina fuerza, actividad aeróbica y equilibrio, es una de las intervenciones con mayor respaldo para preservar movilidad y autonomía. Al mismo tiempo, las células madre mesenquimales (MSC) cuentan con una evidencia clínica creciente: distintos ensayos han mostrado un perfil de seguridad favorable y mejoras en capacidad física, fuerza, calidad de vida y algunos marcadores relacionados con inflamación.


¿Qué es la fragilidad?

La fragilidad es un estado de vulnerabilidad fisiológica en el que disminuye la reserva del organismo y su capacidad para responder ante un factor de estrés.

Una de las definiciones más utilizadas es el fenotipo de fragilidad de Fried, que considera cinco criterios:

  • pérdida involuntaria de peso;
  • agotamiento;
  • disminución de la fuerza muscular;
  • lentitud al caminar;
  • baja actividad física.

La presencia de tres o más criterios corresponde al fenotipo clásico de fragilidad [1].

La fragilidad no es igual a la sarcopenia, aunque ambas están estrechamente relacionadas. La sarcopenia se refiere principalmente a la pérdida de fuerza y masa muscular, mientras que la fragilidad refleja una vulnerabilidad más amplia que puede involucrar varios sistemas del organismo.


¿Por qué importa detectarla?

La fragilidad se ha asociado con mayor riesgo de:

  • caídas;
  • hospitalización;
  • discapacidad;
  • pérdida de independencia;
  • mortalidad.

Por eso, en envejecimiento saludable no basta con conocer la edad cronológica. También es importante evaluar variables como fuerza, velocidad de marcha, equilibrio, composición corporal y capacidad cardiorrespiratoria.


Ejercicio: la base del manejo de la fragilidad

La evidencia sobre actividad física es sólida.

El estudio LIFE, con más de 1.600 adultos mayores, mostró que un programa estructurado de ejercicio redujo la aparición de discapacidad mayor de movilidad frente a educación en salud [2].

Revisiones sistemáticas y metaanálisis posteriores han confirmado que los programas multicomponente —combinando fuerza, actividad aeróbica y equilibrio— pueden mejorar movilidad, desempeño físico y estado de fragilidad [3,4].

Por eso, preservar la fuerza muscular y la capacidad de movimiento sigue siendo un componente central de cualquier estrategia de envejecimiento saludable.


MSC y fragilidad: una evidencia clínica cada vez más consistente

Las células madre mesenquimales han adquirido un papel creciente en la investigación sobre fragilidad debido a sus propiedades inmunomoduladoras, antiinflamatorias y tróficas.

Su interés no se basa únicamente en mecanismos biológicos. Ya existen ensayos clínicos en personas con fragilidad asociada al envejecimiento.

Los primeros estudios con MSC alogénicas administradas por vía intravenosa mostraron buena tolerabilidad y señales de beneficio en variables como:

  • caminata de seis minutos;
  • desempeño físico;
  • calidad de vida;
  • TNF-α y otros marcadores inflamatorios.

[5,6]

Estos resultados fueron importantes porque mostraron que la terapia celular podía producir cambios medibles no solo en biomarcadores, sino también en función física.


Zhu 2024: MSC de cordón umbilical y resultados funcionales

En 2024 se publicó un ensayo fase I/II, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que evaluó MSC derivadas de tejido de cordón umbilical en 30 adultos entre 60 y 80 años con fragilidad o prefragilidad. Los participantes recibieron dos infusiones intravenosas de HUC-MSC o placebo.

A seis meses, el grupo tratado mostró resultados favorables frente a placebo en varias variables clínicamente relevantes:

  • mejoría del componente físico del SF-36;
  • mejor desempeño en Timed Up and Go;
  • mejoría en la caminata de cuatro metros;
  • mayor fuerza de agarre;
  • mejor percepción global de salud mediante EQ-VAS;
  • reducción de TNF-α e IL-17.

No se observaron eventos adversos graves relacionados con el tratamiento.

Estos hallazgos son relevantes porque combinan mejoría funcional con modulación de la inflamación, dos dimensiones centrales en el síndrome de fragilidad.


¿Qué relación tienen las MSC con el músculo?

La investigación en sarcopenia aporta una base biológica complementaria.

Una revisión de Wong y Cheong describe varios mecanismos potencialmente relevantes de las MSC en salud muscular:

  • modulación de inflamación;
  • reducción de apoptosis;
  • interacción con células satélite;
  • regulación del microambiente celular;
  • soporte de la homeostasis del músculo esquelético.

La misma revisión recoge estudios preclínicos con MSC derivadas de gelatina de Wharton en los que se observaron mejoras en fuerza, resistencia, masa muscular y proliferación de células satélite, además de disminución de citocinas proinflamatorias.

Aunque estos resultados preclínicos no deben extrapolarse directamente como eficacia demostrada en humanos, sí aportan coherencia biológica a los hallazgos funcionales observados en los estudios clínicos de fragilidad.


El ensayo fase 2b de 2026

En 2026, un ensayo fase 2b con 148 participantes amplió significativamente la evidencia disponible.

El estudio evaluó laromestrocel, una terapia basada en MSC alogénicas derivadas de médula ósea.

Uno de sus resultados más destacados fue una diferencia de:

63,4 metros en la prueba de caminata de seis minutos frente a placebo a los nueve meses

con un intervalo de confianza del 95% de 17,1 a 109,6 metros y un valor de p=0,0077 [7].

Este estudio fortalece la señal clínica observada en ensayos anteriores y representa un avance importante en tamaño de muestra y madurez de la evidencia.


¿Qué dice actualmente la evidencia?

IntervenciónEstado actual de la evidencia
Ejercicio multicomponenteEvidencia consolidada
Nutrición adecuadaRelevante, especialmente ante sarcopenia o malnutrición
MSCEvidencia clínica prometedora y creciente
MSC y capacidad físicaSeñales favorables repetidas en distintos ensayos
MSC e inflamaciónResultados consistentes en algunos biomarcadores
Resultados a muy largo plazoAún en investigación

La investigación todavía debe definir con mayor precisión la dosis óptima, el número ideal de aplicaciones, qué pacientes pueden beneficiarse más y cuánto tiempo se mantienen los efectos.

Sin embargo, los datos disponibles permiten considerar a las MSC como una estrategia relevante dentro del abordaje médico y la investigación de la fragilidad asociada al envejecimiento.


Ejercicio y MSC: más complementarios que excluyentes

El ejercicio actúa directamente sobre fuerza, capacidad cardiovascular, equilibrio y adaptación muscular.

Las MSC pueden actuar sobre mecanismos diferentes, incluyendo inflamación, regulación inmunológica, señalización paracrina y microambiente tisular.

Por eso, el enfoque más interesante no es necesariamente plantear una elección entre ambos, sino evaluar cómo pueden formar parte de un manejo integral e individualizado.


Qué puede hacer una persona hoy

Las medidas más importantes incluyen:

  • entrenar fuerza de manera regular;
  • mantener actividad aeróbica;
  • trabajar equilibrio;
  • mantener una nutrición adecuada;
  • vigilar pérdida de fuerza o velocidad de marcha;
  • medir periódicamente la capacidad funcional.

Cuando ya existe deterioro funcional o riesgo de fragilidad, una valoración médica puede ayudar a definir si, además de estas medidas, tiene sentido considerar intervenciones de medicina regenerativa.


La perspectiva de Lumm

En Lumm entendemos la longevidad no solamente como vivir más años, sino como preservar durante el mayor tiempo posible: movilidad, fuerza, autonomía y capacidad de recuperación.

Por eso, nuestro enfoque comienza por medir antes de intervenir.

Programas como LummAge permiten integrar marcadores biológicos con variables funcionales como fuerza de agarre, composición corporal y capacidad cardiorrespiratoria para establecer una línea base y orientar decisiones posteriores.

En medicina regenerativa seguimos el mismo principio: medir → comprender → intervenir → volver a medir.

Cuando una terapia celular puede tener sentido dentro del contexto clínico de un paciente, la decisión debe considerar su historia clínica, condición funcional, objetivos, beneficios potenciales, riesgos, alternativas y expectativas.


Preguntas frecuentes

¿La fragilidad es inevitable con la edad?
No. Su frecuencia aumenta con el envejecimiento, pero personas de la misma edad pueden tener capacidades funcionales muy diferentes.

¿La fragilidad se puede mejorar?
Sí. Fuerza, movilidad, equilibrio y desempeño físico pueden mejorar, especialmente cuando se interviene de manera temprana.

¿Las MSC pueden mejorar la función física?
Distintos ensayos clínicos han reportado mejorías en caminata, fuerza, desempeño físico y calidad de vida, aunque la magnitud del beneficio puede variar según el paciente y el protocolo utilizado.

¿Las MSC sustituyen el ejercicio?
No. La evidencia actual favorece un enfoque complementario, no sustitutivo.


Conclusión

La fragilidad no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.

El ejercicio multicomponente continúa siendo una intervención fundamental para preservar fuerza, movilidad y autonomía.

Al mismo tiempo, la evidencia sobre células madre mesenquimales ha evolucionado de forma importante. Diferentes ensayos clínicos han mostrado un perfil de seguridad favorable y señales de beneficio en capacidad física, fuerza, calidad de vida e inflamación.

La investigación en sarcopenia aporta además una base biológica coherente con estos hallazgos, particularmente por los efectos inmunomoduladores, antiinflamatorios y relacionados con la homeostasis muscular de las MSC.

Con la evidencia disponible actualmente, las MSC representan una de las estrategias más prometedoras dentro de la medicina regenerativa aplicada al envejecimiento funcional, especialmente cuando se integran dentro de una evaluación médica individualizada.


Aviso médico

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica individual. La indicación de ejercicio, nutrición, rehabilitación o terapia celular debe realizarse de acuerdo con la historia clínica, condición funcional, riesgos y objetivos de cada paciente.


Referencias

  1. Fried LP, et al. Frailty in older adults: evidence for a phenotype. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2001;56(3):M146-M157.
  2. Pahor M, et al. Effect of structured physical activity on prevention of major mobility disability in older adults: the LIFE Study randomized clinical trial. JAMA. 2014;311(23):2387-2396.
  3. Valenzuela PL, et al. Effects of physical exercise on physical function in older adults in residential care. Lancet Healthy Longev. 2023;4(6):e247-e256.
  4. Yang X, et al. Effects of multicomponent exercise on frailty status and physical function in frail older adults. Exp Gerontol. 2024;197:112604.
  5. Golpanian S, et al. Allogeneic human mesenchymal stem cell infusions for aging frailty. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2017;72(11):1505-1512.
  6. Tompkins BA, et al. Allogeneic mesenchymal stem cells ameliorate aging frailty: a phase II randomized, double-blind, placebo-controlled clinical trial. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2017;72(11):1513-1522.
  7. Ruiz JG, et al. Randomized phase 2b dose-escalation trial of stem cell therapy with laromestrocel for aging frailty. Cell Stem Cell. 2026;33(3):393-404.e4.
  8. Zhu Y, et al. Safety and efficacy of umbilical cord tissue-derived mesenchymal stem cells in the treatment of patients with aging frailty: a phase I/II randomized, double-blind, placebo-controlled study. Stem Cell Res Ther. 2024;15:122.
  9. Wong RSY, Cheong SK. Therapeutic potential of mesenchymal stem cells and their derivatives in sarcopenia. Malays J Pathol. 2022;44(3):429-442.

Compartir

Articulos relacionados

Definitive Guide

Descubre cómo la medicina regenerativa potencia tu vitalidad, movimiento y apariencia.

Descubre la ciencia detrás de la reparación celular y cómo un enfoque integral puede transformar tu movilidad, energía y vitalidad.

Suscríbete a
nuestro boletín

Descubre cómo Lumm te ayuda a restaurar tu salud y mantener hábitos positivos.